27 de junho de 2015

CARACTERIZACIÓN DE INTERACCIONES CON BENZODIAZEPINAS EN PACIENTES MAYORES

Vázquez Real MVR, Baños Roldán UBR, Marcos Rodríguez JAMR, Romero Carreño ERC, Alvarado Fernández, MDAF, Santana Martínez SSM.

Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla. España.

OBJETIVOS: Cualquier tratamiento es susceptible de sufrir interacciones farmacológicas ya sean de tipo farmacocinético o farmacodinámico. Con respecto a las benzodiazepinas (BZD), las interacciones farmacológicas pueden exacerbar sus efectos (aumento del riesgo de caídas, somnolencia y confusión, hipotensión, riesgo de muerte, entre otros) o producir una falta de eficacia. Estos efectos cobran especial importancia en pacientes ancianos debido a la especial idiosincrasia del paciente mayor. El objetivo de este estudio es computar y analizar las interacciones producidas BZD-fármaco con el tratamiento concomitante durante el ingreso hospitalario de pacientes mayores de 65 años.

MATERIAL Y MÉTODOS: Estudio observacional prospectivo de dos meses de duración. Se seleccionaron los pacientes mayores de 65 años que ingresaron en tres alas del hospital de Medicina Interna, e incluían en su tratamiento alguna BZD. Los datos sobre el tratamiento se extrajeron del soporte informático de prescripción electrónica Farmatools®. A lo largo del ingreso se revisó el tratamiento cada 48 horas, y también al momento del alta, y así actualizar los nuevos fármacos que pudieran ser prescritos. Se registraron diferentes datos demográficos (edad, sexo, etc.), así como el tipo de BZD según su vida media (VM). Las interacciones se categorizaron mediante la base de datos Lexicomp® en leves, moderadas y graves, y se empleó un Excel® para el cruce de datos y el cálculo de frecuencias observadas.

RESULTADOS: Se incluyeron 121 pacientes. La mediana de edad fue de 80 años (rango 65 - 95 años). Por sexos encontramos 75 mujeres (68%) y 46 hombres (32%). En el cómputo global se registraron 833 fármacos prescritos concomitantes con alguna BZD, de los cuales 264 (32%) producían algún tipo de interacción, repartido por cada BZD como sigue: interacciones con alprazolam (1,6%), con bromazepam (0,2%), con clorazepato dipotásico (3,9%), con diazepam (4,4%), lorazepam (18,9%), lormetazepam (0,8%) y zolpidem (2,2%). En la caracterización por gravedad, se encontraron 17 interacciones leves (2%), 246 moderadas (29,6%) y 1 grave (0,4%) entre lorazepam y olanzapina. Los grupos que más interacciones produjeron fueron diuréticos (31,4%), IECA (15,9%) y beta-bloqueantes (12,1%).

CONCLUSIONES: Según los datos obtenidos en el estudio, hasta un 32% de los fármacos produjeron alguna interacción con las BZD, un 29,6% de carácter moderado. Con la que más se observó fue con lorazepam, y el grupo farmacológico que más interaccionó con BZD fueron los diuréticos. Tras los datos obtenidos, se pone de manifiesto la necesidad de valorar profundamente el tratamiento farmacológico para evitar efectos secundarios indeseables y/o de gravedad. El farmacéutico es clave en la validación del tratamiento y detección de interacciones.

Referência: Farm Hosp. 2014;Supl. 1:9-420 Comunicaciones científicas presentadas en formato póster

28 de fevereiro de 2015

Ruptura emulsión base de Beeler con cromoglicato disódico

El cromoglicato disódico cada vez es más formulado en forma de emulsión para el tratamiento de las dermatitis atópicas en concentraciones del 5-10 %. Si se formula junto con una base aniónica, como por ejemplo, la base de Beeler (contiene laurilsulfato sódico como emulgente) se produce de forma instantánea su ruptura al reaccionar el cromoglicato disódico por su naturaleza iónica con el emulgente citado, quedando deficitario para mantener la emulsificación. La consecuencia es la formación de grumos, gran formación de burbujas de aire y caída brusca de la consistencia con separación de fases a lo largo del tiempo. Esta incompatibilidad puede evitarse formulando el cromoglicato en una base emulsiva no iónica. En este vídeo se muestra la incompatibilidad descrita.



7 de dezembro de 2014

EXTRAVASAMENTO DE DOCETAXEL EM VEIA PERIFÉRICA: UM RELATO DE CASO

Ingrid Teixeira Costa; Alexei Rodrigues Gomes; Carolina Lélis Venâncio Contim; Leila Cristina Andrade Martins; Rodolfo Gravina Lazarone.

Oncoclínica – Centro de Tratamento Oncológico Ltda.

A quimioterapia antineoplásica ainda é um dos mais importantes tratamentos no combate ao câncer (2). Consiste na utilização de medicamentos que atuam de forma inespecífica nas células, tanto benignas quanto malignas produzindo efeitos colaterais (1). Os quimioterápicos são classificados de acordo com a toxicidade dermatológica local como: vesicantes, responsáveis pelas reações mais graves quando extravasados (escape das drogas da veia para os tecidos circunjacentes), podendo provocar dor, lesões severas e necrose tecidual; e irritantes, cujos danos teciduais são menos intensos e não evoluem para necrose (3). A incidência de extravasamento de drogas citotóxicas é provavelmente subnotificada e varia de 0,5% a 5% em pacientes que recebem a quimioterapia na rede venosa periférica (2). Hoje o câncer é tratado cada vez mais, como uma doença crônica, ocorrendo inúmeras punções venosas durante vários anos e com uma grande diversidade de drogas. Este trabalho trata-se de um relato de caso, realizado em um ambulatório de quimioterapia do estado do Rio de Janeiro/RJ, em fevereiro de 2014, acompanhando um caso de extravasamento de quimioterápico vesicante (Docetaxel) (4), após autorização escrita da paciente através do consentimento livre e esclarecido; com o objetivo de apresentar as intervenções tomadas em relação a esta intercorrência e os resultados obtidos. A. P. M., sexo feminino, 62 anos, branca, em 2013 teve
diagnóstico de câncer de mama estadio I e foi submetida a quimioterapia (TCH- Docetaxel, Carboplatina e Transtuzumabe). O evento ocorreu no 3º ciclo de tratamento e acometeu toda extensão do dorso da mão. A paciente foi acompanhada continuamente pela enfermagem, com a utilização de crioterapia, dexametasona tópica, emulsão de óleo de andiroba e antiinflamatório oral. Nossa incidência anual de extravasamento é de 0,2%, abaixo da referência citada, e o caso descrito obteve um ótimo manejo e resposta satisfatória, pois houve recuperação tecidual total da lesão em 23 dias.

Poster in:  VIII CONGRESSO FRANCO BRASILEIRO DE ONCOLOGIA. 09 a 11 de Outubro de 2014. Rio de Janeiro. Brazil.

30 de outubro de 2014

MEDICAMENTOS Y FOTOSENSIBILIDAD

Ya ha llegado el verano y nos parece interesante insistir en las reacciones dermatológicas que se pueden originar al combinar la toma de medicamentos con la exposición al sol.

La fotosensibilidad es una reacción cutánea producida por la interacción entre una sustancia química fotosensibilizante y la exposición a la radiación electromagnética de espectro entre luz visible y radiación ultravioleta (UV). Estas sustancias pueden ser fármacos o excipientes que se administran de forma tópica o sistémica. Es importante destacar que aproximadamente un 8% de los efectos adversos de los medicamentos son reacciones de este tipo.
La fotosensibilidad se puede manifestar como reacciones fototóxicas o fotoalérgicas, aunque pueden aparecer ambas simultáneamente.
 La reacción fototóxica es una reacción de fotosensibilidad no inmunológica causada por fármacos y otras sustancias químicas. Este tipo de reacciones son las reacciones de fotosensibilidad más frecuentemente causadas por fármacos (95%). La fototoxicidad aparece después de unos minutos o algunas horas del contacto con el sol. Se caracteriza por la presencia de eritema, edema, vesículas, ampollas con prurito y cursa con una manifestación clínica similar a las quemaduras producidas por la exposición excesiva al sol. Estas lesiones se presentan en las zonas expuestas a la luz y pueden revertir en 2-7 días después de suspender el fármaco. Sin embargo, algunos episodios se resuelven con una marcada hiperpigmentación que puede durar meses.

 Las reacciones fotoalérgicas son reacciones de fotosensibilidad con la participación del sistema inmune que causan una reacción de hipersensibilidad de tipo IV. Estas reacciones necesitan una exposición previa al fármaco fotosensibilizante y la transformación química de éste por la radiación UV. Son muy poco frecuentes y presentan una respuesta tardía, entre 1-14 días post-exposición. Se manifiestan clínicamente con una reacción inflamatoria de tipo eczematosa, si el fármaco se aplica de forma tópica, o con una erupción si la administración ha sido por vía sistémica.

 

Algunos de los fármacos que pueden producir fotosensibilidad son: quinolonas (con una alta incidencia), tetraciclinas, quinina y cloroquina, amiodarona, clorpromacina, imipramina y desimipramina. De los AINE, destaca el piroxicam, que puede provocar reacciones inmediatas y que aparecen hasta 14 días después del inicio del tratamiento. El naproxeno se asocia a reacciones pseudoporfíricas. En relación al ketoprofeno, os recordamos que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios publicó una nota informativa sobre el beneficio/riesgo de administrar este fármaco por vía tópica. Las recomendaciones para la prescripción del ketoprofeno, aplicables también al dexketoprofeno, son:

o    Se debe valorar detalladamente los antecedentes de reacciones de fotosensibilidad al ketoprofeno o al dexketoprofeno tópicos o a otros productos, que puedan hacer sospechar la susceptibilidad del paciente a este tipo de reacciones y evitar el uso de estos medicamentos en estos pacientes.

o    El tratamiento con estos fármacos será de un máximo de 7 días.

o    Se debe recordar a los pacientes las medidas básicas para prevenir las reacciones de fotosensibilidad.

Otro ejemplo en el que la exposición al sol agrava las reacciones dermatológicas que pueden producir los fármacos es el caso de Telaprevir que es uno de los nuevos inhibidores de la proteasa que en combinación con interferon y ribavirina está indicado en el tratamiento de la Hepatitis C crónica. Como se indica en la ficha técnica de este medicamento, los pacientes en tratamiento con telaprevir, pueden presentar una erupción cutánea. Esta erupción se puede acompañar de picor. Normalmente la erupción es leve o moderada, pero puede llegar a ser intensa y/o poner en riesgo la vida del paciente. Se debe consultar inmediatamente al médico y en caso de retirada, el paciente no debe reanudar el tratamiento posteriormente.
Para poder evitar este tipo de reacciones es recomendable leer el prospecto del medicamento o pedir información a su médico o farmacéutico. Algunas recomendaciones generales son:

  • En el caso de estar tomando un medicamento fotosensibilizante, se debe minimizar exposición a la radiación solar, sobretodo durante el verano. Esta limitación también incluye la exposición a las fuentes artificiales de radiación UV. Se deben utilizar ropa adecuada, gorras, gafas de sol de calidad óptica contrastada. Hay que tener en cuenta que la sombra puede reducir la radiación UV directa pero no la indirecta que proceden de superficies cercanas, como la nieve, arena, agua u otras. Los fotoprotectores tópicos pueden complementar las recomendaciones anteriores, especialmente los de amplio espectro, que protegen de las radiaciones UV-A y UV-B.
  • Algunos autores recomiendan administrar por la noche aquellos medicamentos fotosensibilizante de una dosis diaria. De esta manera se reduciría la concentración de fármaco en los momentos de mayor exposición a la luz solar.
  • Además es muy importante asegurar una correcta hidratación de la piel. Esto lo conseguiremos con la ingesta de líquidos (2-3 L de agua/día, salvo que exista alguna contraindicación médica concreta) y con la utilización de cremas hidratantes.
  • Ante la aparición de alguna de las reacciones descritas, se ha de consultar inmediatamente a un médico para que realice un correcto diagnóstico.